En el marco del Seminario de Consejeros de ACA, Fundación Nodos impulsó un panel dedicado a recuperar experiencias concretas de cooperativas y poner en común sus aprendizajes.
Durante 2026, el Reconocimiento a las Buenas Prácticas transita una etapa diferente. Luego de tres ediciones consecutivas, este año se destinó a profundizar los aprendizajes construidos, dar mayor visibilidad a las experiencias ya presentadas y generar nuevos espacios de intercambio que permitan aprovechar todo su valor.
En ese camino, el Seminario de Consejeros de ACA fue escenario del panel “Buenas prácticas: experiencias que inspiran”, un espacio pensado para llevar la conversación sobre buenas prácticas a casos concretos y conocer, desde la voz de sus protagonistas, distintas respuestas desarrolladas por cooperativas frente a desafíos de gestión.
Participaron representantes de cuatro cooperativas, que compartieron experiencias vinculadas con diferentes dimensiones de la gestión:
Cooperativa Unión de Justiniano Posse, con su experiencia de transformación del Consejo de Administración, orientada a revisar su funcionamiento y avanzar hacia nuevas formas de organización, participación y toma de decisiones.
Cooperativa La Vencedora, que presentó la creación de un Comité de Crédito como herramienta para profesionalizar y sistematizar la evaluación de las solicitudes, buscando equilibrar el acompañamiento a los asociados con el cuidado del patrimonio de la cooperativa.
Cooperativa Guillermo Lehmann, que compartió el desarrollo de su Programa de Integridad y Código de Ética, una experiencia que permitió transformar valores y pautas culturales en herramientas concretas para orientar la gestión y la toma de decisiones.
Cooperativa Patagones y Viedma, que presentó su Sistema de Capitalización de Hacienda, una alternativa desarrollada para acompañar a los productores y generar nuevas respuestas a sus necesidades de financiamiento.
Moderado por Pablo Montenegro y con la participación del gerente de Sinergia y Mejora Continua de Fundación Nodos, Damián Librante, el panel se estructuró alrededor de tres preguntas centrales: qué problema identificó cada organización, qué hizo para resolverlo y qué resultados obtuvo. A partir de allí, la conversación permitió profundizar en las decisiones tomadas, las dificultades atravesadas y, especialmente, los aprendizajes que cada experiencia puede aportar a otras organizaciones.
Aprender de lo que otros ya hicieron
La propuesta forma parte de la etapa que atraviesa este año el Reconocimiento a las Buenas Prácticas. Durante sus tres primeras ediciones, la iniciativa reunió 96 casos de más de 40 cooperativas. En 2026, el desafío es volver sobre ese conocimiento acumulado para hacerlo circular, generar conversaciones y favorecer que esas experiencias puedan convertirse en puntos de partida para nuevas soluciones.
El panel permitió poner en práctica esa mirada: experiencias surgidas frente a necesidades concretas que, al ser compartidas, dejan de pertenecer solamente a una organización y pueden transformarse en conocimiento útil para todo el ecosistema cooperativo. Porque una buena práctica no es solamente una experiencia que dio buenos resultados. También es una oportunidad para preguntarse qué puede aprender otra organización de ese recorrido, qué elementos pueden adaptarse a otras realidades y qué nuevas ideas pueden surgir a partir del intercambio.
Desde Fundación Nodos continuamos generando espacios y herramientas para conectar experiencias, multiplicar aprendizajes y seguir elevando los estándares de gestión cooperativa.
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